Antes de poder dar estas sencillas instrucciones es importante entender la complejidad de una sonrisa.
La Real Academia de la Lengua Española define sonrisa como el acto de sonreír y define al acto de sonreír como reírse un poco o levemente y sin ruido, ofrecer un aspecto alegre o gozoso y también se dice de un suceso que resulta favorable o halagador para alguien. En este caso es tenemos que tener en mente que a quien le ofreceremos una sonrisa es a una persona a quien no conocemos, alguien a quien quizá nunca hayamos visto y probablemente no volveremos a ver o no reconoceremos a quien el día en que se decida por tomar en cuenta estas instrucciones de manera precisa, dará este pequeño presente humano.
Entendemos que desde el punto de vista fisiológico la sonrisa es una expresión facial ocasionada por la tensión flexiva de aproximadamente diecisiete músculos cercanos a los extremos de la boca (llamadas de manera coloquial como comisuras) así como pómulos, y otros que se encuentran alrededor de los ojos. El acto de sonreír es algo con lo que nacemos, no una conducta aprendida y es común a todas las culturas de modo que de cierta manera es un lenguaje universal y al contrario de otros animales en el Homo Sapiens-Sapiens (llámese humano) no lo usa como señal de advertencia, sino para expresar alguna emoción o cordialidad. Lo anterior es gracias a que esta acción estimula la producción de endorfinas, sustancia que al ser segregada por nuestro sistema endócrino genera una sensación de bienestar, significando entonces que sonreírle a un extraño implica un bienestar propio y de lograr que el acto sea correspondido con otra sonrisa, también la otra parte implicada se verá beneficiada por este proceso de reacciones bioquímicas en cadena.
Habiendo definido lo que significa sonreír, procederé a explicar la manera correcta de hacerlo.
Para poder sonreír adecuadamente la tensión de nuestro cuerpo tiene que ser mínima, una posición relajada contribuirá a una apariencia más genuina de la misma, los ojos tienen que tener una mirada serena, con toques alegres y de inocencia (al gusto), esto para evitar malentendidos que podrían considerarse como un coqueteo pasivo, después de asegurarse de que su postura es la correcta proceda a tensar los músculos cigomáticos mayores (los que se encuentran cerca de las comisuras de la boca) y menores (los que van desde debajo de los músculos cigomáticos mayores hasta cerca del músculo esternocleidomastoideo en el cuello), procure acompañarlo siempre por la tensión ligera del músculo orbicular, que es el que está cerca del ojo y que provoca que en ocasiones adquieran apariencia de ser orientales. El resto de los diecisiete músculos seguirán la acción de los ya mencionados, logrando una sonrisa que será ejecutada de manera armónica
Nota 1: Evite tensar en demasía este tipo de músculos, de lo contrario podrían confundir su remedo de sonrisa con un síntoma del tétanos o de envenenamiento por estricnina. (ver enlace)
El tiempo recomendado para duración de este proceso es muy corto, menos de diez segundos, de otra forma pasaría a ser lo que conocemos como “Sonrisa Profesional” o planeada, perdiendo toda espontaneidad aparente en el acto y por tanto reduciendo las probabilidades de que la sonrisa esperada a cambio provoque el mismo efecto placentero y pase a ser más un contrato de cortesía consensuado.
En general el sonreír de manera sincera, sin segundas intenciones bastará para hacer que la otra persona responda de manera similar. Recuerde que las personas hoy en día viven de una manera tan solitaria y caótica que termina pareciendo como si obedecieran al movimiento browniano característico de partículas en estado líquido, de modo que ofrecer una sonrisa sin haber pedido nada a cambio podría ser para ellos una grata sorpresa, y sabiendo que el tiempo de reacción a un estímulo placentero en un humano es de aproximadamente una décima de segundo puedo predecir que en aproximadamente ochenta porciento de los casos, esta sonrisa será bien recibida y en el mejor de los casos contestada por otra.
Tenemos que recordar que esto debe ser utilizado únicamente como un regalo genuino, y que el obtener respuesta al estímulo enviado dependerá de la otra parte, sin embargo no debemos de hacer de esto nuestra prioridad, sino el ofrecer un poco de nosotros a otros, como un pequeño regalo envuelto en dientes aperlados.
Nota 2: Practíquela frecuentemente y pronto pasará a formar parte de sus costumbres
Nota 3: De no seguir adecuadamente las instrucciones podría hacerse de admiradores no deseados (femeninos y masculinos), o de una apariencia hipócrita que resulta más parecida a hacerlo por obligación social que por gusto.
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